jueves, diciembre 29, 2011

MADRE NO HAY MÁS QUE UNA

Cada día me recuerdas más a la llalla, si bien creo que cada día la superas. Ahora eres la llalla de mis hijos y la única pena que me da es la distancia que media entre ambos y que no te puedan disfrutar como yo disfruté de tu madre. Durante estos días nos has hecho sentir como en casa. Has cuidado hasta el más mínimo detalle. La decoración navideña, el cariño con que has preparado todo, la ilusión, el positivismo que irradias y, sobre todo, tu sonrisa y esos ojillos llenos de vitalidad. Gracias por hacer que los demás, conocidos y  desconocidos, veamos las cosas de manera más optimista, gracias por hacerme sonreir, gracias y mil gracias por haberme parido y por haberme inculcado tantos y tan buenos valores. Lamento no haber tenido más tiempo para explicarte el manejo del reader o del ordenador, pero por otro lado, las pillas todas a la primera y estoy seguro que te vas a volver una experta usuaria de la tecnología digital con la que te ha tocado lidiar en esta etapa de tu vida. Gracias por haber compartido conmigo tu actuación, soberbia actuación, como Mary Shelley. Como siempre ha sido un verdadero placer pasar contigo las vacaciones de Navidad. Gracias por el cariño y por ser mi madre. Siempre, fuerte y apretado!!!

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