sábado, enero 01, 2011

EL VIAJE DE VUELTA

El pasado día 29 de diciembre de 2010 regresamos a casa en tren. Talgo. Coche 14, asientos 2 a, b, c y d. En el asiento 4c de ese mismo coche venía una señora, por llamarla de alguna manera, que comenzó a quejarse de los ruidos que hacían los niños, de sus risas, de sus llantos, de su inquietud, etc, alegando y comentando a su compañera de asiento, en voz alta, para que se enterase el resto del vagón, que los niños eran unos salvajes y que ella había viajado muchísimo en tren y que cada vez que iba con niños se rompía el silencio y su tranquilidad. Ella nunca levantaba la voz y respetaba el silencio y tranquilidad de los demás. Estaba harta. Esto comenzó a gritarlo una hora después de haber comenzado el largo viaje que iba a durar seis horas más.
En la parte delantera del vagón viajaba con mi familia, y en la parte posterior había otra familia con niños.
En cuanto escuché ese comentario me acerqué a mis hijos y con voz todavía más alta les conté un cuento:
"Érase una vez que se era, hace muuuuuuchos muuuuchos años, en un país muy, muy lejano, una bruja amargada que siempre viajaba en tren. Y gritaba -noooo me gustan los niños, los detesto-. Siempre viajaba sola, nunca tuvo novio. Y la bruja del tren murió sola y abandonada, vieja y triste, en silencio. Amargada. Nadie lloró su pérdida y colorín colorado, este cuento se ha acabado".
La bruja no volvió a realizar comentario alguno durante el resto del trayecto y los niños viajaron felices, riendo y hablando y jugando y molestando lo justo que suelen molestar los niños.

4 comentarios:

  1. Ah ja ja, pobre vieja amargada!!!
    Un abrazo y FEliz Año Nuevo

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  2. Gracias, Anita, igualmente para tí y todos los tuyos, que el 2011 os traiga todo lo bueno que os merecéis

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  3. Pues yo, que he tenido que sufrir a los niñitos de otros en viajes que se han convertido en un autentico martirio, entiendo a la señora ( si hubiera sido un ruso de dos metros veriamos como hubiera actuado el artista), que a lo mejor, no era solitaria, ni amargada y tenia una haren de amantes y habia follado mil veces mas que el papa cuenta cuentos chisposos, pero tenia la fea costumbre de querer pasar 7 horas con una razonable tranquilidad, contemplando el paisaje y pensando en sus cositas.

    Porque a algunos papas les pasa con sus niños como a los dueños de los perros, te exigen su aceptación por cojones y si no, se chuscan o ponen mala cara. - Si no muerde - te dicen mientras la bestia babea...- Si el niño molesta lo justo ( concepto harto subjetivo )- dice el papa orgulloso de sus retoños, mientras el niño grita,salta, rie, llora, se mea y mueve compulsivamente el asiento bajo la enternecedora mirada del ecuanime papito.

    Pues no majete, el perro da por culo y el niño tambien y todavia al perro le pueden poner bozal, pero con el niño hay que joderse porque es un niño...Ooohhh Dios mioooo y encima si protestas, eres un amargado y solitario insensible a la tierna infancia.

    Si yo hubiera ido en el tren, probablemente me hubieran irritado, eso si lo justo, porque yo soy asi, me joden los niños de los demas cuando molestan lo justo, que para mi ya es demasiado y a lo mejor tambien me hubiera quejado a mi pareja o a algun buen amigo con el que he viajado y otrora estas cosas tambien le molestaban lo justo....pero en todo caso es seguro que si el papito ante mi irritacion se soflama herido por la incomprension hacia sus polluelos y se torna en cuenta cuentos socarron, le monto tal pollo que a lo mejor la siguiente vez viajan en furgoneta, molestandose lo justo, cantando felices y comiendo perdices...

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  4. Anónimo, te has quedado tan ancho, qué gusto gente tan entera como tu que no dejan que el mundo les toque sino lo justito...
    Suscribo mi comentario anterior

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