miércoles, abril 11, 2007

AQUELLOS TIEMPOS

Leo en un contrato de compraventa firmado en el año 1.958:
"Comparecen:
De una parte, como vendedores, D. JUAN FERNÁNDEZ OUTERO y de otra Dª Ovidia Lascos Zurita, marinero él, y ella dedicada a los labores propias de su sexo................."
El nombre de él en mayúsculas y el de la "sufridora" en minúsculas.
La frase " a los labores propias de su sexo" no tiene precio.
Menos mal que algo hemos evolucionado en casi cincuenta años, ¿no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario